Hola a todos los lectores de este blog:
Este espacio es creado para cubrir una necesidad personal. Una necesidad muy mía. Hay cosas que la docencia no nos permite, o al menos, no nos facilita hacer; como escribir poesía.
Hay cosas que la docencia oculta, como escribir poesía. Y no porque escribir poemas sea una actividad ajena a la acción educadora; sino porque los currículos en mi país resultan muy, muy acartonados. No quiero imaginar qué reacción tendrían mis colegas si les propongo introducirnos al estudio de las ciencias de la tierra con un poema de Jaime Sabines, de Paz o uno propio. Casi puedo escuchar algunas de las quejas recurrentes: “El calendario no nos lo permite”, “Es poco el tiempo para otras cosas” o “Primero terminenmos el programa… y si nos queda tiempo”. O proponerles que nuestros alumnos terminen escribiendo poesía para mostrar sus avances en el dominio de algunas funciones de la lengua, como presentarse o presentar a algún amigo, o expresar preferencias, gustos o disgustos. “¿Poesía?, ¡pero si apenas saben escribir!” podría ser una respuesta predecible en ellos.
